El clima
del planeta cambia constantemente. En estos momentos, la temperatura
global promedio es de aproximadamente 15°C.
El clima del planeta cambia constantemente.
Evidencias geológicas y de otros tipos sugieren que en el pasado
este promedio puede haber bajado hasta 7°C y subido hasta 27°C.
Pero muchos científicos señalan que el calentamiento actual
no se debe tanto a cambios naturales como a fluctuaciones provocadas
por la actividad humana.
Los investigadores señalan que este calentamiento puede tener
implicaciones graves para la estabilidad del clima, de la que depende
gran parte de la vida del planeta.
¿Qué
es el efecto de invernadero?
El término
"efecto de invernadero" se refiere al papel que desempeña
una capa de gases que retiene el calor del Sol en la atmósfera
de la Tierra.
Sin estos gases el planeta sería demasiado frío y la vida,
como la conocemos, no podría sustentarse.
Entre los gases se encuentran el dióxido de carbono, el metano
y el óxido nitroso, que son liberados por la industria moderna,
la agricultura y la combustión de combustibles fósiles
(carbón, petróleo, gases naturales).
Su concentración en la atmósfera está aumentando:
sólo la del dióxido de carbono ha crecido en más
de un 30% desde 1980.
La mayoría de los científicos acepta la teoría
de que el aumento de estos gases provocará que suba la temperatura
terrestre.
¿Qué
pruebas hay del calentamiento global?
A finales
del siglo XIX se comenzaron a realizar mediciones de la temperatura
mundial.
Estas mediciones muestran que, en promedio, la temperatura ha aumentado
en aproximadamente 0,6°C en el siglo XX.
El nivel del mar ha crecido de 10 a 12 centímetros y los investigadores
consideran que esto se debe a la expansión de océanos
cada vez más calientes.
La mayoría de los glaciares no polares estudiados están
disminuyendo y algunas mediciones indican que el hielo ártico
se ha reducido en cerca de un 40% en los veranos y otoños de
las últimas décadas.
También hay otras anomalías: partes de la Antártida
parecen estar volviéndose más frías y hay discrepancias
entre los cambios de temperatura en la superficie y en la troposfera.
¿Cuánto
aumentarían las temperaturas?
Según
diversos modelos climáticos, si no se hace nada para reducir
las emisiones, la temperatura global aumentará entre 1,4°C
y 5,8°C antes de 2100.
Imagen de un hombre primitivo.
Se cree que la temperatura sólo ha variado en 1°C desde los
albores de la civilización.
Para poner esta advertencia en contexto, se cree que la temperatura
sólo ha variado en 1°C desde los albores de la civilización.
Incluso si ahora reducimos dramáticamente las emisiones de los
gases que causan el efecto de invernadero, los científicos dicen
que las repercusiones continuarían porque parte del sistema climático,
en especial los grandes cuerpos de agua y de hielo, puede tardar cientos
de años para responder a cambios de temperatura.
Algunos investigadores consideran que es posible que ya hayamos condenado
a la capa de hielo de Groenlandia a su total e irreversible descongelación.
Esta descongelación tardaría siglos, si no milenios, pero
podría causar un aumento estimado de siete metros en el nivel
del mar. ¿Cómo cambiaría el tiempo?
Globalmente,
podemos esperar condiciones climáticas extremas, con olas de
calor más fuertes y más frecuentes.
Los científicos predicen un aumento de las lluvias, pero también
señalan que como los veranos serán más calidos,
aumentará el riesgo de que haya sequías en áreas
de tierra adentro.
Se cree que el aumento del nivel del mar y las tormentas provocarán
más inundaciones.
Sin embargo, podría haber grandes variaciones regionales, que
son muy difíciles de predecir.
¿Qué
efectos tendría?
El impacto
potencial es enorme, con predicciones de falta de agua potable, grandes
cambios en las condiciones para la producción de alimentos, y
un aumento en los índices de mortalidad debido a inundaciones,
tormentas, sequías y olas de calor.
Inundación en Kenia.
Los países pobres serán los que sufrirán peores
consecuencias.
Los países más pobres, que están peor preparados
para enfrentar cambios rápidos, serán los que sufrirán
las peores consecuencias.
Se predice la extinción de animales y plantas, ya que los hábitats
cambiarán tan rápido que muchas especies no se podrán
adaptar a tiempo.
La Organización Mundial de la Salud ha advertido que la salud
de millones de personas podría verse amenazada por el aumento
de la malaria, la desnutrición y las enfermedades transmitidas
por el agua.
¿Qué
no sabemos?
No se sabe
exactamente qué proporción del calentamiento global se
debe a actividades humanas y cuáles serán sus efectos
a largo plazo.
El calentamiento global provocará algunos cambios que acelerarán
un mayor calentamiento, entre ellos la liberación de grandes
cantidades de metano, uno de los gases que causan el efecto de invernadero,
a medida que se derritan los hielos permanentes (conocidos como permagel).
Otros factores podrían mitigar el calentamiento, por ejemplo,
el aumento de las temperaturas posibilitará un mayor crecimiento
de las plantas, que a su vez podrían tomar más CO2 de
la atmósfera.
Los científicos no están seguros de qué tipo de
equilibrio o desequilibrio se alcanzará como resultado de la
interrelación entre estos efectos negativos y positivos.
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¿Qué
dicen los escépticos?
La mayoría
de los escépticos sobre el calentamiento global no niegan que
el mundo se esté calentando cada vez más, pero dudan que
se deba a actividades humanas.
Algunos científicos plantean que el actual cambio climático
es algo natural, no causado por el hombre.
Algunos dicen que los cambios actuales no son tan extraordinarios y
señalan que en otros momentos de la historia de la Tierra, cuando
los seres humanos todavía no existían, ocurrieron cambios
rápidos similares.
Sin embargo, hay un consenso científico creciente de que, incluso
más allá de la variabilidad natural del clima, algo extraordinario
está pasando y la culpa la tienen los seres humanos.
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¿Qué
está haciendo la comunidad internacional?
Un acuerdo
internacional, el Protocolo de Kioto, compromete a los países
industrializados a cumplir metas específicas para reducir sus
emisiones de gases de efecto invernadero.
El protocolo sufrió un gran golpe cuando Estados Unidos, responsable
por una cuarta parte de las emisiones globales, lo abandonó en
2001.
Sin embargo en 2004 Rusia decidió ratificarlo, lo que posibilitó
que se convirtiera en realidad.
Aunque muchos países ya han tomado medidas para reducir sus emisiones,
se cree que las metas de Kioto no son más que una fracción
de las reducciones necesarias para frenar de forma significativa el
calentamiento global.